Ahora bien, estos medios como siempre, al menos en Paraguay, cuentan con un editor responsable, que no significa otra cosa que hay una persona que paga los platos rotos si es que se comete un error.
Pero en cuanto a los comentarios publicados en estos mismos medios masivos ¿qué pasa? ¿Quién se hace cargo? Si bien desde hace un tiempo la edición digital del diario Abc Color cambió su política de publicación de comentarios y ya no permite que una persona con pseudónimo diga una sola palabra y al parecer impiden acusaciones infundadas, aún quedan los demás medios como Última Hora, La Nación y otros que sí admiten cualquier verdura sin control alguno. Bueno, tienen un filtro choto con el que impiden que en sus lindas webs aparezcan groserías, pero les encanta dejar pasar una acusación hacia cualquiera sin importar si es cierta.
Con este tipo de medidas al parecer permiten la libertad de expresión nunca antes vista, y sí, nunca la vimos de esta manera, nunca nos expresamos tanto y nunca nos permitieron hacerlo en forma masiva,
A lo que voy es y me entra la duda, en Paraguay ¿alguien demandó por difamación, calumnia o injuria a otra persona por algún comentario emitido vía Internet? Que yo sepa no, y al parecer no tenemos idea de que exista la posibilidad. Es más, hasta creo que la Fiscalía se va a cagar de risa si llegamos diciendo que nos sentimos ofendidos por un comentario que aseguramos que no tiene fundamento.
Los usuarios se esconden tras los sobrenombres y los medios de comunicación se excusan tras la aclaración de que no se hacen responsables por los comentarios emitidos. Que los medios no se hagan responsables me parece correcto, pero que no sepamos o que nadie reclame sus derechos de manera a empezar a generar conciencia, no me parece bien.
Para no ir más lejos aquí dejo unos ejemplos del día sobre la nota del diario ÚlrimaHora.com sobre Inmuebles de González Daher evaden impuestos en Luque:
Todos podemos decir lo que se nos canta, pero también tenemos que saber que al igual que los editores de medios, existe la posibilidad de cometer errores. Sólo un juez puede declarar culpable de un delito a quien quiera que sea. Si tenemos pruebas de que se cometió un delito, debemos denunciarlo; pero si sólo nos parece que fulano es un delincuente, mejor pensar dos veces antes de decirlo públicamente, o bien abstenernos a las consecuencias.